Querés colaborar? Tu donativo será de gran ayuda...

martes, 11 de diciembre de 2012

Alimentación Moderna: Un Poco de Sentido Común


Bienvenido. Hoy no voy a hablar de estudios científicos, ni de creencias religiosas, sino quiero apelar al sentido común del lector. Mi intención no es que deje de consumir ningún alimento, ni que comience a consumir otros, simplemente quiero que usted se pregunte algunas cosas antes de seguir viviendo según sus hábitos diarios, y que utilice algo de lógica y sentido común para determinar si son correctos o no. Somos un animal de costumbre, y una vez acostumbrados es muy difícil darnos cuenta o preguntarnos realmente qué estamos haciendo sino que simplemente lo hacemos, día tras día. Trate hoy de abrir la mente y evitar los prejuicios, por lo menos hasta que termine de leer, luego puede seguir haciendo lo que quiera. Si se siente muy amenazado por las preguntas, es muy probable que sea su sistema de creencia el que se siente amenazado y que tenga mucho miedo de cambiar. Toda nueva idea que produce malestar dice mucho sobre nosotros y sobre nuestras inseguridades. Mientras más malestar nos cause, más atención deberíamos prestarle para poder crecer cada día más.

La primer pregunta que quiero que te hagas es:


¿Cuál me parece el alimento más apto para el consumo humano?


Está claro que cada especie animal necesita o está adaptado a un tipo de alimentación específica. Puede ser omnívora, frugívora (que come frutas), carnívora o herbívora. A cualquiera le parecería extraño alimentar con carne a un vaca y con pasto a un león. Lo más probable sería que ambos animales terminen enfermándose, ya que dicha dieta no contiene los alimentos para los cuales ellos están adaptados y su consumo producirá una degradación crónica de su organismo. Entonces, ¿en qué tipo cae el ser humano?

Supongamos que es carnívoro. Es muy común su consumo aquí en Argentina y en la mayoría de los países industrializados. No parece nada raro sentarse a comer un asadito entre amigos, comerse un bifecito a la plancha o unas ricas milanesas a la napolitana (me dio hambre). Pero pensemos un ratito. Todas estas variantes carnívoras necesitan de un procesamiento previo antes de verse tan deliciosas. Creo que es bastante claro que el hombre no nació cocinando, ni condimentando los alimentos. Tampoco crecen las milanesas de alguna planta, aunque es muy probable que estén investigándolo las industrias. El fuego es un descubrimiento relativamente reciente en la historia si miramos desde una perspectiva más amplia temporalmente. Teniendo esto en cuenta yo te pregunto:


¿Comerías carne cruda?


Si no pusiste cara de asco cuando leíste la pregunta, pasó raspando. Creo que a nadie le agrada mucho la idea de comer carne cruda. Parece que nuestros "instintos carnívoros" están muy dormidos, a tal punto que no se nos hace agua la boca cuando vemos un pedazo de carne cruda o pensamos en comernos un rico bifecito crudo. Sigamos con otra pregunta más:


¿Serías capaz de cazar un animal con tus propias manos, desgarrarlo, arrancarle las tripas, ir comiéndolo poco a poco mientras muere?




Bueno, en esta pregunta me la juego que nadie contestó que sí. Parece que nuestros instintos carnívoros están más bien muertos que dormidos. O quizá nunca vivieron. Asumamos entonces que el ser humano no es para nada carnívoro. Entonces, el consumo de carne se transforma en antinatural y como pasaba con la vaca, producirá a la larga una degeneración del organismo, es decir, una enfermedad. En los ámbitos vegetarianos es famosa el experimento que dice que pruebes a ponerle a un niño, por un lado una zanahoria y por otro lado un conejo, y veas cuál se come y con cuál se juega. No hace falta más que mirar a nuestras mascotas carnívoras (perros y gatos) para ver cómo se lanzan a la caza en cuanto ven una presa (aunque estén bien alimentados), o cómo desde muy pequeños juegan a cazar. Sinceramente no me parece que una persona se ponga a corretear una vaca o un chivo en cuanto lo vea.


Bueno, terminamos con la carne. Sigamos con otras preguntas sobre nuestra alimentación habitual moderna. Seguro que sabes cuál es el tema siguiente: la leche. Dos preguntas quiero que te hagas:


¿Tomarías la leche directamente de la teta de la vaca?


Algún degenerado seguramente contestó que sí. Tampoco parecería ser algo tan grave pero es muy probable que la mayoría sienta un gran rechazo a tal idea. Entonces, por qué tomarla en un vaso? Es menos asqueroso, es verdad, pero en definitiva es lo mismo. 


¿Conocés otro animal que tome la leche de una especie diferente de la suya?


Algunas vez viste un gato tomando leche de cabra? No creo, además seguramente el gato se quisiera comer a la cabra y no su leche. Es bastante lógico pensar que al ser la leche el alimento para alimentar a los pequeños de cada especie, la misma estará adaptada a las necesidades particulares de dicha especie. Es el mismo razonamiento que utilizamos al alimentar la vaca con carne o al león con pasto. Cada especie está adaptada a un tipo de alimentación específica. El ser humano está adaptado a la leche producida por las madres humanas, no por las madres vacas.

Dos últimas cuestiones referentes a la leche. Primero, somos la única especie del planeta que sigue tomando leche una vez destetados. Parece que somos eternamente bebés en cuanto nuestra alimentación, y la verdad que en otras actitudes también. Segundo, te diste cuenta alguna vez que para tomar ese vaso de leche tuvieron que arrebatársela a su legítimo dueño? Por cada vaso de leche que te tomas, un ternerito se quedó sin su leche. Si yo fuera bebé, me enojaría bastante ver que me sacan mi leche. Además, no es necesario. La naturaleza está llena de recursos con los cuales alimentarnos, no seamos tan egoístas (otras de las actitudes bebés que tenemos; "mío mío").



Sigamos con las preguntas. Ahora iba a ser un repaso por todos los alimentos procesado e industriales, pero para hacerlo menos extenso, simplemente voy a reutilizar el razonamiento que usé con la cocción de la carne. La industria es una actividad bastante reciente en la historia de la humanidad y no creo que los alimentos industrializados, que predominan en nuestra dieta y nuestros supermercados, sean nuestro sustento establecido por las leyes de la naturaleza.

Queda una última pregunta pendiente:


¿Cuál te parece que es el alimento más idóneo para el ser humano?



Yo estoy convencido que son las frutas. Mi razonamiento es bastante sencillo. Primero, las frutas son el único alimento que no nos da asco comer crudo, más bien nos parece exquisito. No necesitamos realizar ningún procesamiento para comer una fruta, no hace falta cocinarla, no hace falta condimentarla, nada. Sólo necesitamos ver una fruta para tener ganas de disfrutarla en su estado natural. A todos los demás alimentos necesitamos hacerle algo antes de consumirlos, a las frutas no. Por lo menos en mi caso, mis "instintos frugívoros" son mucho más fuertes que los carnívoros.

lunes, 10 de diciembre de 2012

El Taoísmo Crudívoro



 Es mi deseo compartir con ustedes estas palabras de Daniel Reid sobre los beneficios de la alimentación crudívora (de alimentos crudos), que como él dice concuerdan con los preceptos taoístas sobre una adecuada nutrición. Primero, veremos unas breves palabras sobre el taoísmo y el crudivorismo, luego, su relación con el crudivorismo según el autor Daniel Reid.


Qué es el Taoísmo?



El taoísmo es una tradición filosófica y religiosa que lleva más de dos milenios ejerciendo su influencia en los pueblos del Extremo Oriente.

El taoísmo filosófico se desarrolló a partir de los escritos de Laozi (Lao Tse) y Zhuangzi. Según la leyenda china, Laozi vivió durante el siglo VI a. C. y tradicionalmente se fecha en ese siglo la redacción del Dàodéjing, aunque según algunas investigaciones actuales es bastante posterior.

La esencia de la filosofía taoísta se encuentra en el Daodejing (o Tao Te King), el libro de la vía y el poder, o del camino y la virtud.

“Hay una cosa sin forma pero completa
que existía antes que el cielo y la tierra;
Sin sonido, sin sustancia,
de nada depende, es inmutable,
todo lo impregna, es infalible.
Se la puede considerar la madre
de todo cuanto existe bajo el cielo.
No conozco su verdadero nombre;
la denomino Tao”. Verso del Tao Te King

El objetivo fundamental de los taoístas es alcanzar la inmortalidad, si bien, a veces no se entiende esta literalmente, sino como longevidad en plenitud. De la misma manera, se decía que las personas que vivían en armonía con la naturaleza eran inmortales. Laozi fue deificado como dios taoísta ―un inmortal―, encabezando un enorme panteón de héroes folclóricos, generales famosos y sabios, todos los cuales alcanzaron la inmortalidad. Sin embargo, la antigua forma del taoísmo era la de una corriente filosófica y no una religión, por lo que los antiguos pensadores interpretaban por «inmortalidad» el hecho de autosuperación del propio ser en comunidad con el entorno, lo que implica buscar la superación y el progreso personal y colectivo, de acuerdo con la mutación constante que enseña el taoísmo. [1]

El gran taoísta Lin An define el camino de la felicidad de la siguiente manera:

“La gran mayoría de las personas
qué vacía y mal se siente, porque usa
las cosas para deleitar su corazón,
en lugar de usar su corazón para
disfrutar de las cosas”. [1]


Qué es el Crudivorismo?




El crudivorismo (crudiveganismo) es el acto de ser vegetariano estricto o completo (vegano, o sea, un individuo que no consume nada de origen animal) y que, ademas, sus alimentos no son cocidos.

Los crudivoros opinan que nada puede ser preparado al fuego, porque este tipo de preparación causa, según dicen, una increíble peédida de nutrientes. Esto no quiere decir, necesariamente, que coman solo alimentos crudos. Existen procesos de preparación que no causan esa perdida de nutrientes, como la deshidratación de los alimentos.

La alimentación crudivora, también llamada de alimentación viva o comida viva, es una forma de alimentación basada en alimentos crudos, frutos frescos y secos (hidratados), vegetales, semillas, granos germinados y algas, ricos en enzimas y todos los nutrientes necesarios para nuestro organismo, los cuales tienen toda la vitalidad nutricional necesaria para una vida saludable.

Los alimentos crudos son ricos en enzimas - responsables de toda la construcción de nuestro organismo. Las enzimas son los trabajadores incansables que llevan los nutrientes a nuestras células. Podemos decir que la alimentación cruda es una alimentación enzimatica. Al cocer los alimentos (más de 40ºC) destruimos las enzimas. Si comemos alimentos crudos evitamos la destrucción de las enzimas que la comida contiene facilitando así la digestión y evitando gastar nuestras propias reservas. Según el Dr. Edward Howell, la falta de enzimas en la comida cocida es una de las mayores razones del envejecimiento y muerte precoz. Es, además, según él, la causa subyacente de la mayor parte de las dolencias.

Esta falta de enzimas ocurre en la mayoría de la población mundial de los paises civilizados que se alimenta de comida cocida, según opinan los crudivoristas. Incluso los animales no humanos que conviven con nosotros son alimentados cada vez de forma mas artificial y con alimentos cocidos sufren de las mismas dolencias que nosotros. [2]


El Taoísmo Crudívoro




Un importante principio en el Tao de la alimentación es el de elegir alimentos frescos con preferencia a los pasados. Los “vivos” antes que los “muertos” y, en la medida de lo posible, consumirlos ya sea crudos o muy poco cocidos.

La mejor definición funcional de “alimento vivo” lo dio el doctor McCullum de la Universidad Johns Hopkins hace más de 50 años: “No coma nada que no pueda estropearse o pudrirse, ¡pero cómalo antes de que lo haga!”. La harina blanca refinada, por ejemplo, no se estropea, mientras que sí se estropea el grano integral recién molido. De hecho, las ratas alimentadas con una dieta a base de harina blanca refinada no tardan en morir de hambre.

El principal rasgo distintivo entre los alimentos vivos y los muertos es la presencia de enzimas activas en los productos frescos. Los médicos taoístas denominan qi (la energía vital según los taoístas) a este factor viviente y activo de los alimentos, y el qi de las enzimas constituye, con mucho, el elemento más fundamental para la salud. La ciencia occidental sabe muy bien que las enzimas son unos compuestos frágiles que quedan destsruidos en presencia de un intenso calor, humedad excesiva, oxígeno, radiación o productos químicos sintéticos, factores todos que intervienen en la cocción, envasado, refinado, preservación y pasteurización de los alimentos. Todas las enzimas “mueren”al ser sometidas a temperaturas superiores a los 54° C, muy por debajo del punto de ebullición del agua (100° C) y por debajo también de la temperatura de pasteurización (60° C).

En las dietas tracicionales del este de Asia abundan dos clases de alimentos ricos en enzimas: los alimentos frescos en estado crudo, como frutas y verduras (y, en el caso de Japón, el pescado crudo) y los alimentos preparados para su consumo mediante un tratamiento con enzimas del hongo aspergillus, que proporciona todas las enzimas necesarias para la digestión de proteínas, hidratos de carbono y grasas.



El hongo aspergillus, utilizado en Asia desde hace siglos para la preparación de los alimentos, es sumamente ricos en enzimas vitales y se usa para preparar alimentos tan nutritivos y terapéuticamente activos como el tofu, la yuba, el nado, el miso y otros productos tracicionales. La adición de enzimas activas de aspergillus a los cereales y habas cocidos compensa las enzimas destruidas en el proceso de cocción, y el alimento resultante ya no es vuelto a cocer. Cada bocado de tofu, nado o miso proporciona al organismo una potente inyección de enzimas, la chispa alimenticia de la vida.

Algunos alimentos deshidratados, como las ciruelas, las pasas y los dátiles, que conservan sus enzimas vitales en estado latente (si han sido secados al sol y no preservados al azufre), y estas enzimas resultan activadas por el calor y la humedad de la boca y el estómago. [3]


Enzimas: qué son y cómo funcionan?




Un cuidadoso examen del funcionamiento de las enzimas nos revela por qué son tan importantes para la correcta digestión, para la eficacia del metabolismo y para la buena salud general del organismo.

Las enzimas son unos catalizadores biioquímicos segregados por el páncreas y otras glándulas y órganos. Algunas se utilizan para la digestión, mientras que otras entran en el torrente sanguíneo y eliminan los gérmenes peligrosos, las células muertas y dañadas y las toxinas. En el estómago existen unos 5 millones de glándulas microscópicas que segregan diversas enzimas necesarias para la digestión, como la pepsina (enzima que digiere las proteínas).

Todas las enzimas son de acción específica y se adaptan a las reacciones bioquímicas para las que están previstas con tanta precisión como una llave a una cerradura. Cuando se segregan al mismo tiempo enzimas incompatibles, debido a las señales conflictivas que resultan de combinar alimentos incompatibles, sus respectivas acciones quedan perjudicadas o neutralizadas.

Pero las enzimas son mucho más que simples catalizadores en el sentido químico convencional de esta palabra. Una de las más destacadas autoridades norteamericanas en materia de enzimas, el Dr. Edward Howell, respaldado por más de 50 años de experiencia clínica en este campo, escribió en una edición de 1979 de Healthview Newsletter:

“Los catalizadores no son más que sustancias inertes. No poseen en absoluto la energía vital que hallamos en las enzimas. Las enzimas, por ejemplo, despreden una especie de raciación mientras actúan. Esto no sucede con los catalizadores”.



Al ser preguntadopor las observaciones del Dr. Howell acerca de las enzimas, un médico taoísta de Taiwan contestó:

“Esos es el qi en acción. El qi se manifiesta en este mundo como una especie de raciación invisible para las personas corrientes pero que puede llegar a ser vista con plena claridad por los adeptos avanzados que han cultivado esta capacidad. Asimismo, el qi puede ser detectado y medido por la moderna teconología. La radiación a que se refiere en estas “enzimas” es el qi que liberan cuando actúan en el organismo”.

Vemos aquí una notable concordancia entre las afirmaciones de un destacado médico occidental y las de un taoísta tradicional.

Puesto que las dietas “civilizadas” se componen casi exclusivamente de alimentos cocidos, elaborados y artificialmente refinados, están por completo desprovistas de sus propias enzimas originales. En consecuencia, el cuerpo debe producir las enzimas que necesita para digerir las enormes cantidades de alimentos muertos y pasados que el hombre moderno ingiere a diario. La mayor parte de estas enzimas debe ser producida por el páncreas, un órgano tan agobiado de trabajo e inflamado en la especie humana de hoy que actualmente no existe en el planeta ninguna otra especie que posea un páncreas tan grande en relación al peso total del cuerpo. “En proporción al peso corporal (obseva el Dr. Howell), el páncreas humano pesa más del doble que el de una vaca.” [3]


Alimentos Crudos, Salud y Longevidad


La capacidad del organismo para producir enzimas es limitada. “Cuando se llega al extremo de no poder seguir produciendo ciertas enzimas, se acaba la vida”, escribe el Dr. Howell en su libro Enzime Nutrition. Esto concuerda bien con el principio taoísta según el cual, cuando el cuerpo no puede seguir produciendo semen, hormonas y otras formas de jing (“esencia vital”, incluyendo las enzimas), llega la muerte. Las enzimas contienen una chispa de qi, y por tanto es necesario absorber qi para producirlas. Las reservas de qi vivo del organismo son limitadas: cuanto más de prisa se consumen, antes termina la vida. Las dietas a base de alimentos desnaturalizados y excesivamente cocidos plantean enormes exigencias a la capacidad enzimática del cuerpo, y el Dr. Howell considera que este innecesario, antinatural y constante gasto de enzimas propias es “una de las principales causas del envejecimiento precoz y la muerte prematura”, así como “la causa subyacente de casi todas las enfermedades degenerativas”.

Cuando se alimenta a dos grupos de ratas con dietas compuestas respectivamente de alimentos crudos y alimentos cocidos, el grupo alimentado en crudo alcanza una longevidad media de tres años, mientras que el grupo que consume alimentos cocidos rara vez supera los dos años de edad. En términos humanos, eso quivaldría a unos 20 o 30 años adicionales. Los experimentos del Dr. Pottenger con gatos arrojan exactamente los mismo resultados.[3]



Las experiencias realizadas por Pottenger (detalladas por Comby, 1989) en 900 gatos estudiados durante 10 años son muy instructivas. Este médico practicaba suprarrenalectomías (extracción de las suprarrenales), seguidas de administración de hormonas suprarrenales. Accidentalmente, llegó a alimentar a algunos animales con carne cruda, mientras que el resto de gatos se alimentaron con carne cocida. Hizo varias observaciones, verificadas en diversas ocasiones.

Los gatos que comen carne cruda:

  • Resisten mejor las intervenciones quirúrgicas.
  • Tienen muchas menos enfermedades infecciosas, inflamatorias y alérgicas.
  • Son mucho menos irritables.
  • Engendran crías más vigorosas a las que amamantan sin dificultad.

Además, la degeneración de los gatos que comen carne cocida se agrava con el devenir de las generaciones. [4]


Cuando no están ocupadas en el estómago, digiriendo alimentos muertos, las enzimas del cuerpo viajan por el sistema circulatorio y protegen al organismo de toda suerte de enfermedades y trastornos tóxicos. Ésta es una de las grnades ventajas del ayuno: toda la capacidad enzimática del cuerpo puede dedicarse a “hacer limpieza”, digiriendo y eliminando los tejidos muertos y estropeados y ayudando a constuir nuevas células. Evidentemente, si su dieta habitual consiste básicamente en alimentos desnaturalizados y desprovistos de enzimas, toda su capacidad enzim´´atica estará constantemente ocupada en tareas digestivas, permitiendo así que en los demás tejidos se acumule todo tipo de desechos pútridos y células deterioradas, hasta llegar a una toxemia grave. Es un hecho bien conocido que los tumores cancerosos casi siempre se presentan en tejidos gramvemente toxificados, como los pulmones de los fumadores, los hígados de los bebedores y los intestinos de los glotones.

Hallazgos recientes fósiles demuestran que el hombre de Neanderthal, que se alimentaba básicamente con despojos de animales chamuscados sobre el fuego, ya sufría artritis incapacitante hace unos 50.000 años. Pero los esquimales, cuya dieta tradicional consiste casi exclusivamente en carne cruda, grasa cruda y pescado crudo, no habían sufrido nunca artritis, enfermedades cardíacas ni otras dolencias crónicas hasta que empezaron a comer los alimentos elaborados en conserva que les proporcionaron sus “civilizados” hermanos de Norteamérica. Los esquimales fueron la única nación en toda América, tanto del Norte como del Sur, que jamás conoció la tradición del “hombre de medicina” porque virtualmente nunca enfermaban. De hecho, la palabra “esquimal” procede de un viejo vocablo indio que significa “el que lo come crudo”, y ahí reside el secreto de su antigua salud y longevidad.



Las dieta sin enzimas afectan al mismo núcleo de la red de “esencia vital” de nuestro cuerpo, que es el sistema endocrino. Según los descubrimiento del Dr. Howell,

“Todas las pruebas indican que las dietas cocidas, desprovistas de enzimas, contribuyen a una hipertrofia patológica de la glándula pituitaria, que regula las demás glándulas. Además, se han realizado investigaciones que demuestran que casi el 100 por cien de las personas de más de 50 años que fallecen accidentalmente presentan deficiencias de la glándula pituitaria”.[3]


Alimentos Crudos y Sobrepeso



Las dietas a base de alimentos cocidos y privados de sus enzimas tienden a engordar, por mucho que se cuenten las calorías. Los granjeros norteamericanos descubrieron hace mucho tiempo que los cerdos alimentados con patatas crudas no engordan, mientras que una dieta de patatas cocidas los hace engordar muy rápidamente. Las enzimas activas de los alimentos crudos permiten una digestión tan eficaz que no sólo se evitan los trastornos gástricos de la putrefacción y la fermentación, sino que el cuerpo puede quemar eficazmente todas las calorías y no se acumula grasa. De hecho, gran parte de la “grasa” de las personas obesas no es tejido adiposo, sino voluminosas acumulaciones de mucosidades y desechos tóxicos que sobresalen de la pared intestinal, la papada, los ganglios linfáticos y otras partes del cuerpo donde se almacenan tales desechos. Las calorías crudas y las calorías cocidas son tan diferentes como el aire puro y el contaminado. “Mi experiencia (comenta el Dr. Howell) me ha demostrado que es imposible engordar a nadie a base de alimentos crudos, sea cual fuere el consumo total de calorías”. [3]


Cocción: cómo conservar algunas enzimas


Aunque los alimentos crudos son, con mucho, la mejor fuente de enzimas activas, existen algunas formas de cocinar ligeramente los alimentos que no destruyen por completo sus componentes enzimáticos naturales. Los tres principales facotres que destruyen las enzimas durante la cocción son el calor intenso, la extremada sequedad y el largo tiempo de cocción. Así pues, los métodos favoritos de cocción en el mundo occidental (horneado y guisado) son los peores para las enzimas.

Cocinar al vapor o escalfar reduce a la mitad el tiempo de cocción, y si bien tanto el vapor como el agua caliente destruyen las enzimas de la superficie de la comida, la humedad protege y conserva muchas de las enzimas del interior, donde no llegan las intensas temperaturas superficiales.

Otra forma de cocinar que conserva una parte de las enzimas de la comida es el tradicional “salteado” chino. Aunque las temperaturas son muy elevadas, el tiempo de cocción es sumamente breve (entre 30 segundos y 1 minuto, por lo general), con lo que se evita la evaporación de todos los jugos vitales y se mantienen las enzimas encerradas en el interior de la carne y las verduras.[3]


[3] Extraído del libro “El Tao de la Salud, el Sxo y la Larga vida” del autor Daniel Reid.
[4] Extraído del libro “La Alimentación, la 3ra Medicina” del Dr. Jean Seignalet.

viernes, 7 de diciembre de 2012

La Degeneración Dietética Humana



El hombre moderno se enorgullece de su “evolución” desde hombre de las cavernas a viajero del espacio, y contempla desdeñosamente su pasado primitivo. En lo que atañe a la dieta, empero, la especie humana ha experimentado una marcada “des-evolución” o degeneración de sus hábitos alimentarios, una degeneración instigada por el tan cacareado advenimiento de la civilización, acontecimiento que ha creado una separación permanente entre el hombre y la naturaleza.

Durante millones de años, antes de la minúscula gota en el océano del tiempo que denominamos “historia”, los humanos y otros primates se nutrián exclusivamente a base de alimentos burdos y fibrosos que tomaban de la naturaleza y consumían crudos. En todo el reino de la naturaleza, los animales que se sustentan con dietas que contienen una elevada proporción de masa fibrosa indigerible y baja concentración de proteínas han desarrollado canales digestivos relativamente largos, en tanto que los carnívoros, como tigres y leones, poseen un canal digestivo corto. El aparato digestivo humano, que se extiende entre la boca y el ano a lo largo de más de 12 sinuosos metros, es uno de los más largos que existen en relación al peso corporal.



La degeneración dietética humana empeoró considerablemente cuando el hombre se convirtió en cazador de animales y adoptó la carne como alimento principal. Esto sucedió principalmente en el hemisferio norte, donde la carne era la única fuente de alimentación asequible en invierno. Las poblaciones humanas que se pasaron a la carne desarrollaron jugos digestivos y metabolismos capaces de extraer nutrientes de las grasas y proteínas animales, aunque sus canales digestivos permanecieron fijados para siempre en el molde vegetariano. Este cambio evolutivo dio origen a los dos tipos básicos de metabolismo humano que existen hoy; uno preparado para una voluminosa dieta de frutas y verduras frescas, el otro para una dieta de carne desprovista de fibras.



El comienzo de la agricultura marcó el último paso en la degeneración dietética del ser humano. Cuando los cereales se convirtieron en la base de su alimentación, se introdujo un elemento nuevo en el sistema digestivo humano, un elemento que la naturaleza no había destinado a servir de alimento al hombre: las féculas. El hecho de que los cereales sean el único componente de la dieta humana que no puede ser comido ni digerido en estado crudo es prueba suficiente de que no estaban previstos para el consumo humano. Los cereales se convirtieron en la primera “comida preparada” del mundo.

Todas las pruebas tienden a indicar que el hombre precivilizado se abstenía de comer cereales. Al parecer, los humanos comenzaron a recolectar y luego a cultivar cereales no para comerlos, sino para alimentar a sus animales domésticos y preparar cerveza. El hombre sólo recurrió a los cereales para su sustento cuando el aumento de la población hizo que las plantas silvestres y los animales resutaran insuficientes para alimentar a la especie.


Los cereales han constituido la base de la dieta humana desde hace sólo 6.000 o 7.000 años, y por eso los sabios taoístas de la antigua China los consideraban como una adición relativamente reciente a la dieta humana, con efectos perjudiciales para la salud y la longevidad. En la literatura taoísta sobre csalud y longevidad aparece una y otra vez la expresión bi gu (“evitar los cereales”). Esto coincide plenamente con los descubrimientos de estudiosos contemporáneos de la nutrición tan destacados como Arnold Ehret, el Dr. Herbert Sheldon, el Dr. Marsh Morrison, el Dr. Norman Walker y V. E. Irons. El hecho de que durante losúltimos milenios la dieta tradicional china se haya basado en los cereales en un 80 o 90 por ciento refleja únicamente las exigencias de la superpoblación. Los taoístas que “evitan los cereales” disfrutan de vidas más largas y saludables que el pueblo en general, pero al menos la dieta tradicional china combina los cereales mucho más armoniosamente que las dietas occidentales modernas.

A causa de la degeneración dietética provocada por la civilización, la dieta humana actual (sobre todo en el mundo occidental) se compone principalmente de alimentos refinados, desnaturalizados y excesivamente cocidos, indiscriminadamente combinados entre sí. Algunas de las consecuencias que ha de padecer la gente por haber eliminado los alimentos fibrosos de su dieta y dedicarse en cambio a las proteínas animales concentradas y a las féculas refinadas las describe a continuación el Dr. Robert Jackson:

“La eliminación de esta sustancia de desecho (la fibra) elimina también de nuestros alimentos el estímulo natural para la actividad musculas de la pared intestinal... Esto conlleva una disminución en la velocidad del flujo intestinal. La menor velocidad del flujo intestinal conlleva a su vez la descomposición de las proteínas y una fermentación muy superior a la que correspondería normalmente para los hidratos de carbono; la primera tiene como consecuencia la producción de toxinas muy activas, y la segunda, de sustancias irritantes para la pared intestinal... Así se crea un círculo vicioso, que conduce a un estado de intoxicación crónica del cuerpo desde el aparato digestivo, pues la menor velocidad con que circulan los alimentos en el organismo no sólo provoca fermentaicón y descomposición, sino que también deja más tiempo para que la sangre absorba las toxinas así producidas.”



Hace cosa de diez años [2] se realizó un interesante estudio para comparar la actividad intestinal cotidiana de los naturales de la India y de los Estados Unidos. Los resultados dejaron atónitos a los investigadores: aunque el norteamericano medio consumía a diario más del triple de calorías que el indio medio, este último producía cada día heches fecales que pesaban más de ldoble que el promedio norteamericano. La dieta de la India, basada principalmente en verduras y cereales integrales, proporciona una elevada cantidad de masa fibrosa que empuja los desechos por el canal intestinal, mientras que la típica dieta norteamericana, rica en calorías procesadas y pobre en fibra natural, avanza por el canal digestivo con tanta lentitud que gran parte de la comida se descompone y fermenta en vez de ser digerida, y los resultantes desechos tóxicos se retienen durante días e incluso semanas, conduciendo a un estado de toxemia crónica (una forma de autointoxicación de la sangre causada por la constante presencia de toxinas en el estómago, colon, hígado y otros órganos). Tal estado es el responsable de numerosas enfermedades que rara vez se dan en las sociedades primitivas, tales como artritis, estreñimiento, gastritis, fatiga, infertilidad, impotencia y falta de defensas contra las enfermedades infecciosas.


V. E. Irons, especialista del colon y muy experimentado en ayunos, describe el moderno desastre dietético norteamericano en los siguientes términos:

“En muchos casos, los alimentos permanecen en el interior del cuerpo durante meses e incluso años. Estos alimentos se pudren y descomponen, y se incrustan en los pliegues y rendijas del colon... En la mayoría de la gente, el colon, en lugar de ser un sistema de alcantarillado rápido y eficaz, se ha convertido en un pozo negro estancado.


[1] Extraído del libro “El Tao de la Salud, el Sexo y la Larga Vida” del autor Daniel Reid.
[2] Tener en cuenta que el libro fuente se escribió en 1989.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Alimentos Infaltables: La Manzana



La Manzana en la Historia


La manzana ha sido una importante fuente alimenticia para ayudar en la alimentación en todos los climas fríos y, es probablemente, el árbol más modernamente cultivado. Son la especie vegetal, a excepción de los cítricos, que se puede mantener durante más tiempo, conservando buena parte de su valor nutritivo. Las manzanas de invierno, recogidas a finales de otoño y guardadas en cámaras o almacenes por encima del punto de congelación han sido un destacado alimento durante milenios en Asia, Europa y en Estados Unidos (desde 1800). Actualmente, la manzana tiene un período de vida más largo, y después de ser cortada, gracias al empleo de radiación se disminuye la presencia de agentes deteriorantes. Hay variedades con forma y sabor-una variedad tiene el sabor parecido al del melón pero con menos agua, un tamaño más reducido, y tiene un color rosa fucsia.

Se dice, tradicionalmente, que su origen estaría situado en la zona de Alma Ata o Almaty, antigua capital de la república soviética de Kazajistán y actual segunda ciudad más importante del estado kazajo independiente. De hecho Almaty es la forma adjetivada del sustantivo "manzana" en kazajo y es popularmente traducida como "Padre de las Manzanas". [4]


Su Valor Nutritivo y Terapéutico


La manzana es una de las frutas más excelentes, por su poder alimenticio y curativo. Es llamada la “reina de las frutas”. Hay variedades de manzanas; unas de sabor más dulce y otras de sabor más agrio o ácido. Las primeras son las más recomendables para ser comidas crudas, al natural, mientras las segundas (ácidas) no son toleradas por todos al natural; pueden en estos casos ser asadas al horno o cocidas; de esta forma pueden ser usadas hasta por los convalecientes.

La manzana no sólo constituye uno de los mejores alimentos, sino que es también uno de los mejores remedios terapéuticos para muchas enfermedades.

Según el Dr. Bircher Benner, la manzana debe ser comida toda (cáscara, pulpa y semillas), pues éstas últimas tienen dieciocho veces más yodo que el resto de la manzana. Hoy en día no conviene comer la cáscara, ya que todas las manzanas son curadas con químicos.

El valor terapéutico de esta importante fruta ha sorprendido a muchos investigadores. A propósito, citemos las palabras de uno de ellos, el Dr. Teófilo Luna Ochoa:

“Esta deliciosa fruta posee numerosas cualidades curativas, y los factores responsables de dichas virtudes terapéuticas se dividen en 5 grupos:

  1. los ácidos, 2) los azúcares y almidones, 3) la celulosa y hemicelulosa, 4) las vitaminas y 5) la pectina.


Los ácidos presentes en la manzana forman una cubierta protectora en la mucosa intestinal, ejerciendo además una acción antiséptica insuperable.

Los azúcares y almidones aumentan la acción de la pectina, mientras que la celulosa y hemicelulosa proporcionan volumen para ayudar en la limpieza de los intestinos.

La presencia de la vitamina A, asiste a mantener el tejido normal, la vitamina B aumenta el tono intestinal y la vitamina C contiene propiedades desintoxicantes y antiescorbúticas.

Uno de los más eminentes expertos en Nutrición, el doctor McCollum, de la Universidad de John Hopkins, refiere que él sufrió de escorbuto cuando era niño y que fue curado con una alimentación de manzanas ralladas, que cree que esto salvó su vida. McCollum vivió para llegar a ser más tarde uno de los fundadores del conocimiento científico de la Nutrición, y para ayudar en el descubrimiento de la vitamina C, la vitamina que previene el escorbuto, la vitamina que le libró de la muerte.

Los afiebrados e inválidos encontrarán en la manzana un manantial de energía, gracias a su contenido en azúcares que producen una rápida combustión.

Su valor calórico es relativamente bien utilizado por el organismo, pues en 6 libras de manzanas crudas y con cáscara, solamente el 11,7% del constituyente calórico se pierde en la evacuación.

Particularmente las personas de vida sedentaria, cuyos hígados son perezosos, se beneficiarán con las manzanas bien maduras, pues ayudan a expeler los nocivos desperdicios.


Como hemos visto, las manzanas son ricas en vitaminas, necesarias para la salud, son buenas fuentes de sales minerales como calcio, fósforo, etc., por eso ningún hombre gordo debería sufrir de obesidad, si comiera más manzanas y menos alimentos pesados, como almidones, azúcares (refinados) y grasas.

Su alto contenido en levulosa (fructosa) o azúcar de frutas, ha guiado a los investigadores alemanes a colocar esta fruta entre los alimentos bien tolerados por los diabéticos, naturalmente en cantidades moderadas.

En los casos de dispepsia (desórdenes gástricos), las manzanas crudas han tenido buen éxito, así como para regular la acción de los intestinos de los dispépticos.

La clínica alemana ha evidenciado ampliamente que las condiciones dispépticas eran aliviadas en unos pocos días por la administración de una dieta de manzanas crudas. Los niños alemanes dispépticos menores de un año de edad, mostraron un enorme progreso con esta fruta, pues la dispepsia en sus primeros estados, así como en los más serios, fue detenida.


Sobre los efectos terapéuticos de varios artículos alimenticios, el Dr. A. I. Liebstein, declara en la 'American Medicine' que 'la manzana es una excelente fruta alcalina y terapéuticamente efectiva en todas las condiciones de acidosis, gota, reumatismo, ictericia, en todos los trastornos del hígadoy de la vesícula, en las enfermedades de los nervios y de la piel, causados por un hígado perezoso, por hiperacidez y estados de autointoxicación'.

Muchos autores incluyen la manzana en una lista de deseables alimentos, para el estreñimiento y las malas digestiones. Sus definidas propiedades laxantes, se deben a su gran contenido en celulosa (fibra), así como a sus ácidos y sales; para esto se comerá 2 o 3 antes de dormir.

En general, todas las inflamaciones del aparato digestivo y respiratorio son vencidas con la manzana, gracias a su naturaleza azucarada, acídula y mucilaginosa, que constituye un buen emoliente (evita irritaciones).

Los ácidos contenidos en esta fruta ejercen una cierta influencia antiséptica sobre los gérmines presentes en la boca, por eso es particularmente recomendable comer una manzana antes de acostarse, pues gracias a su efecto antiséptico y limpiador de los dientes, desaparece el gusto amargo y desagradable de la boca y neutraliza todo exceso de ácidos acumulados en este sistema, durante el día. De esta manera conduce hacia un sueño profundo y renovador, venciendo el insomnio. Además, el cuerpo exhalará un olor más agradable, debido a la acción purificadora que ejerce sobre la piel.

Asimismo, el Dr. Scarles recomienda comer una manzana antes de dormir para facilitar el funcionamiento del hígado o de los riñones, pues la absorción de los ácidos gástricos suministraría un sueño tranquilo y reparador.

Su efecto alcalinizante se debe a sus ácidos orgánicos presentes, los cuales son convertidos en compuestos carbónicos durante la oxidación en el cuerpo. Además estos ácidos estimulan la secreción de saliva alcalina, tan indispensable en la higiene bucal.

La firmeza de la pulpa de la manzana también proporciona aquel deseado bruñido de los dientes, asegurando de este modo la salud de la dentadura y de las encías.

Los ácidos orgánicos, principalmente el ácido málico, al encontrarse en los intestinos, como un resultado de la actividad bacteriana de la manzana, son definidamente antagónicos a la presencia de ciertas bacterias; por eso esta fruta es de enorme importancia por su capacidad de establecer una flora intestinal rica en bacilos acidófilos. Además, el ácido málico, acidula los jugos gástricos como para acrecentar sus efectos germicidas.




El Dr. John Hunto, uno de los inmortales de la medicina inglesa, abogaba por el libre uso de las manzanas como el mejor remedio para la gota. Esta opinión ha sido apoyada por posteriores investigaciones y observaciones hechas particularmente por los doctores Garrod y Weiss. En efecto, las manzanas proporcionan mucho alivio a los que sufren de gota, pues el ácido málico contenido en ellas, neutraliza la materia yesosa que causa los padecimientos del gotoso.

Por otra parte, la manzana contiene un gran porcentaje de fósforo más que ninguna otra fruta o verdura, razón por la cual es un valioso alimento para el cerebro y los nervios. Los que sufren de agotamiento nervioso y cerebral, sobre todo los intelectuales, harán bien en comer por lo menos dos manzanas diarias... evitando al mismo tiempo el té o café, y tomando en lugar de éstos, agua de cebada o de afrecho sazonado con zumo de limón o aun agua de manzana.

Algunos fisiólogos declaran que el fósforo de la manzana asiste en la reconstrucción de la lecitina del cerebro y la médula espinal, ejerciendo una acción tónica sobre el sistema nervioso debilitado, y devolviendo sus poderes a la mente y al cerebro.

Las manzanas, cuando se comen maduras y sin la adición de azúcar, disminuyen la acidez del estómago, y además curan la flatulencia y las náuseas.

Una dieta consistente principalmente de manzanas, se ha descubierto que es excelente para curar la embriaguez y el hábito de fumar.

Esta fruta descongestiona los riñones y el hígado, y gracias a su contenido de sales minerales y elementos neutralizantes, es un perfecto eliminador de ácido úrico, pues impide también la formación de cálculos y arenillas.

Por su riqueza en hierro se recomienda contra la anemia y clorosis.

Finalmente, para combatir las hemorroides no hay nada mejor que ingerir manzanas.


El viejo adagio: 'Coma una manzana antes de acostarse y el médico mendigará su pan', ha sido modernamente abreviado así: 'Una manzana cada día, mantiene alejado al médico'.

Este proverbio ha recibido confirmación científica, justamente desde el descubrimiento aquel en que se demostró que la dieta exclusiva de pulpa de manzana constituía un tratamiento específico de la diarrea en 24 horas, así como de otras condiciones inflamatorias de la mucosa intestinal”. [1]

En los experimentos de laboratorio se ha observado que al inyectar en las venas de las cobayas un concentrado de manzana del que se ha eliminado la pectina, se eleva la glucosa en sangre y se regulan los movimientos del intestino. Del mismo modo, también se puede evitar la subida de la tensión. El potasio de la manzana se une al sodio excedente del organismo que queda así eliminado. El ácido málico impide la expansión de las células cancerosas. Según investigaciones recientes, la pectina que contiene la manzana puede sustituir al plasma sanguíneo, y además posee unas excelentes cualidades. La manzana también hace descender el nivel de colesterol.

Favorece la producción de los fluidos corporales y humedece los pulmones. Es tranquilizante. Elimina el calentamiento del cuerpo. Fortalece el corazón y la energía vital. Abre el apetito y anula la intoxicación etílica. Está indicada para tratar las diarreas causadas por debilidad del bazo, la polidipsia (aumento anormal de la sed), la anorexia, la intoxicación etílica, la tos y la hipertensión.

En uso interno, se toma cruda, en jugo o en compota. En uso externo, se maja (machaca) y se aplica el jugo.[2]


Composición Nutricional (en 100g )[3]
  • Energía: 64 kcal.
  • Agua: 84.1 g.
  • Proteínas: 0.3 g.
  • Grasas: 0.4 g.
  • Carbohidratos: 14.9 g.
  • Cenizas: 0.30 g.
  • Sodio: 5 mg.
  • Potasio: 122 mg.
  • Calcio: 4 mg.
  • Fósforo: 9 mg.
  • Hierro: 0.5 mg.
  • Vitamina B1 (tiamina): 0.041 mg.
  • Vitamina B2 (riboflavina): 0.047 mg.
  • Vitamina B3 (niacina): 0.2 mg.
  • Vitamina C: 2.8 mg.


[1] Extraído del libro “Como Vivir Sano” (Asociación Interamericana de Biocultura)
[2] Extraído del libro “Dietoterapia” (Liu Guo Hua)

martes, 4 de diciembre de 2012

Recetas Sanas: Mayonesa de Girasol y Perejil


Inauguramos nueva sección! La idea es compartir recetas saludables, todas vegetarianas, para reemplazar esos alimentos cotidianos dañinos por otros más beneficos y además disfrutas preparando nuestras propias elaboraciones. Pueden ser leches vegetales para reemplazar la leche, mayonesas vegetales, cremas y salsas, etc. Hoy arrancamos con esta mayonesa vegetal muy sabrosa, especial para agregar a las ensaladas. Como toda receta, lo mejor es tomar la base y usar los condimentos y alternativas que más nos gusten!




Ingredientes:

  • 3 tazas de perejil.
  • ½ taza de semillas de girasol o calabaza (peladas), 1 o 2 dientes de ajo, aceite de oliva, jugo de limón y sal marina a gusto.

Preparación:

  1. Poner las semillas en remojo con agua mineral, con la cantidad de agua suficiente para que llegue al nivel de las semillas. El remojo se puede dejar entre 4 y 6 horas, o un poco más, depende el tiempo que tengamos. Este paso es para activar la semilla y que sea más nutritiva.
  2. Luego es necesario licuar las semillas con el agua. Puede hacerse con una licuadora pero es más difícil, lo mejor es usar alguna mini procesadora.
  3. Una vez que estén bien deshechas las semillas hay que incorporar el resto de los ingredientes y batir. Eso es todo!

Espero les guste. Hasta la próxima!


Datos sobre las semillas de girasol y calabaza:

Info Girasol: http://www.botanical-online.com/pipas_de_girasol.htm

Info Calabaza: http://www.botanical-online.com/calabazaspepitas.htm

Danone debe pagar multa por exagerar beneficios de Activia y Actimel

Una interesante noticia para todas aquellas personas que toman estos productos. De más está decir que para reforzar el sistema inmune y para combatir el estreñimiento no hay mejor cosa que las frutas y verduras crudas y una alimentación equilibrada. La noticia presente fue publicada en el prestigioso diario BBC.





Danone debe pagar multa por exagerar beneficios de Activia y Actimel



La empresa de lácteos Dannon Co. –filial estadounidense de la francesa Danone- aceptó pagar US$21 millones por exagerar las propiedades saludables de su yogur Activia y la bebida láctea DanActive.

En las publicidades de ambos productos, la empresa asegura que las bacterias beneficiosas en su yogur Activia ayudan a aliviar el estreñimiento y que su bebida DanActive (como se conoce al Actimel en EE.UU. y Canadá) aumenta la inmunidad.

Pero la Comisión Federal de Comercio (FTC, en inglés) dijo que no hay sentencias científicas que avalen las bondades que la marca anuncia en sus publicidades.

La FTC anunció que había llegado a un acuerdo con la empresa que le prohíbe dar por hecho ciertas propiedades de sus productos, a menos de que sean aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos (Food and Drugs Administration, o FDA).

Se eliminará la publicidad que indica que estos productos ayudan a evitar resfriados y gripes, o la contribución que realizan en la regulación del tracto intestinal. Hasta el momento, no hay sentencias científicas que avalen las bondades que la marca anuncia en sus publicidades.

"Cuento probiótico"

Este caso, encabezados por fiscales generales de Oregon y Tennessee, representa el mayor acuerdo de protección a los consumidores con un productor de alimentos suscitado en varios estados.

Los fiscales generales de 39 estados llegaron a un acuerdo de US$21 millones con Danone sobre las reclamaciones de comercialización.

"PROFITEROL DE ORO"
En 2009, la organización alemana de protección al consumidor Foodwatch le otorgó al Actimel el Goldener Windbeutel (Profiterol de Oro), Premio a la mentira publicitaria más insolente por el eslógan "Actimel activa tus defensas". La directora de la campaña, Anne Markwardt, afirmó que "la publicidad de Danone es un gran cuento probiótico".
"Los consumidores quieren, y tienen derecho a la información precisa cuando se trata de su salud", dijo el presidente de la FTC, Jon Leibowitz, en un comunicado. "Empresas como Danone no deben exagerar el aval científico para sus productos".

Danone sin embargo aclaró que Activia es bueno contra el estreñimiento siempre y cuando se ingieran tres porciones al día del producto, no una como la Comisión Federal de Comercio dijo que la compañía había dado a entender.

En Reino Unido, el ASA (Advertising Standards Authority) o Autoridad de Normas Publicitarias, prohibió un anuncio televisivo de Actimel por considerar que el mensaje mostrado era engañoso y atentaba contra los derechos de los consumidores.

Y en España, según una investigación del diario El País, los anuncios de Actimel son algunos de los que más quejas han recibido. El ingrediente estrella de esta leche fermentada es el microorganismo llamado L. Casei Defensis. "Uno todos los días", afirma su publicidad, "ayuda a reforzar tus defensas naturales".

Según la Asociación de Autocontrol de la Publicidad, esto no está del todo comprobado.

Fuente: http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2010/12/101217_dannon_danone_activia_actimel_rg.shtml

lunes, 3 de diciembre de 2012

Recetas Sanas: Agua de Chía y Lino


Muy buenos días! Hoy les quiero mostrar como consumo yo la chía y el lino para aprovechar esos ácidos grasos poliinsaturados (omega 3 y 6) que tienen y que son fundamentales para el organismo. Si bien el ácido omega 6 si se encuentra en otro tipo de comidas que se consumen regularmente, como el aceite de girasol, el omega 3 suele omitirse en la dieta, y se sabe que ambos son necesarios y en forma equilibrada. Sus fuentes son el pescado, el lino, las nueces y la chía, entre otros. Por eso, algunos días de las semana me hago este preparado de chía y lino, que para mi es bastante rico.




Para aprovechar al máximo estas semillas son necesarios dos pasos. Primero el activado, es decir, dejarlas en remojo varias horas. Segundo, licuarlas bien para que puedan absorverse. Probablemente ya conocen que estas semillas si no se deshacen bien, ya sea masticándolas bien o moliéndolas, no se aprovechan y salen como entraron. Por eso es importante licuarlas o molerlas. Yo prefiero licuarlas ya activadas.

Ingredientes:


  • 1 cucharadita de té de semillas de chía.
  • 1 cucharadita de té de semillas de lino.
  • Miel a gusto (lo ideal es un poquitito para endulzar algo nomás). También puede usarse limón o alguna fruta.
  • Agua mineral o de buena fuente.

Preparación:

  1. Dejamos en remojo las semillas en un vaso de agua mineral por varias horas (por lo menos 4 horitas que se forme una gelatina).
  2. Llevamos todo lo anterior, junto con la miel, a la licuadora o procesadora. 
  3. Licuamos bien para que las semillas rompan los suficiente y ya está listo para tomar.
  4. Si lo prefieren pueden filtrar el resultado ya que quedará con pedacitos de semillas sueltos en el líquido. Yo prefiero tomarlo todo ya que no me molestan.

Hay que tener en cuenta que estas semillas tienen mucho mucílago (fibra soluble), por lo que a algunas personas les pueda resultar irritante. Para mí es ideal para tomar en ayunas, ya que estimula la evacuación mañanera. Eso es todo, suerte!


Algunos datos sobre la chía y el lino (hay mucha en internet)

Info Chía: http://www.semillasdechia.com/

Info Lino: http://www.alimentacion-sana.com.ar/Portal%20nuevo/actualizaciones/lino.htm

Lo Más Visto